Coaa
Coaa
Oficina Virtual
 
Zona Privada
Acceso al área privada de la web
 
buscar
Búsqueda en los contenidos de la web
Está viendo:

In Memoriam: Enrique Blanco Menéndez de la Granda

El 11 de septiembre falleció en Oviedo nuestro compañero Enrique Blanco Menéndez de la Granda. Capilla ardiente instalada hasta las 21:00 del viernes día 11. Tanatorio Los Arenales, Sala nº 10, Oviedo.
El sábado, día 12, a las cinco de la tarde, sus cenizas serán recibidas en la iglesia parroquial de Corazón de María, donde se celebrará el funeral por su eterno descanso, y, acto seguido, recibirán cristiana sepultura en el cementerio municipal.

Enrique Blanco Menéndez de la Granda (Oviedo, 1970) fue arquitecto por la Escuela de Madrid y desarrolló su actividad profesional con estudio en Oviedo. En los Premios Asturias de Arquitectura obtuvo un accésit en la edición 2002/2003 por la Vivienda Unifamiliar en Latores. Posteriormente, en colaboración con Carlos Blanco, obtuvo también un accésit en la edición de 2008 por la Vivienda-Estudio en Soto de Llanera.

Nos conocimos de niños, en alpargatas, compartiendo aquellos veranos inolvidables en Luanco.

Con el paso de los años empezamos a trabajar juntos cuando éramos todavía estudiantes y, por esas vueltas que da la vida, acabamos unidos también por un vínculo familiar.

Kike mantuvo siempre el estudio fundado por su padre, Carlos Blanco Bescós, pero nunca cerró la puerta a participar en concursos y afrontar nuevos retos profesionales.

Recuerdo nuestras conversaciones sobre lo que significaba realmente hacer buena arquitectura. Hablábamos de ella con entusiasmo, pero también de arte, música y del esquí, una de sus grandes pasiones.

Teníamos gustos, referencias y una manera muy parecida de entender las cosas. Nos presentamos juntos a numerosos concursos y compartimos muchas horas de tablero, siempre acompañados de buena música de fondo. También vivimos momentos difíciles durante los años de la crisis, que pusieron a prueba a toda una generación de arquitectos.

En numerosos proyectos dejó muestra de su talento y de esa sensibilidad para entender la arquitectura.

Quienes tuvimos la suerte de conocerle conservaremos el recuerdo de una persona cercana, discreta y comprometida, tanto con su profesión como con quienes le rodeaban.

Descansa en paz, Kike. Te echaremos mucho de menos.

José Artime

Volver