«La huella de lo habitable»: doce fotografías, doce miradas
El próximo viernes 2 de octubre, a las 19:30 horas, la sede de Gijón del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias acogerá la inauguración de La huella de lo habitable, una exposición promovida y concebida por nuestro compañero, el Dr. Arquitecto y fotógrafo Daniel González Prieto (Gijón, 1989), y organizada junto al Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias.
La muestra, que se inaugura coincidiendo con la Noche Blanca de Gijón, aunque fuera del itinerario oficial programado por el Ayuntamiento, propone un diálogo entre arquitectura, fotografía y creación contemporánea a partir de doce fotografías y doce miradas.
La huella de lo habitable nace de una idea de Daniel González Prieto: reunir doce fotografías de su autoría y enfrentarlas a doce interpretaciones ajenas en torno a una misma pregunta sobre nuestra manera de habitar. Las imágenes muestran lugares en los que la arquitectura y la intervención humana aparecen de manera más o menos explícita: paisajes, construcciones y espacios que conservan el rastro de quienes los han transformado, atravesado o habitado. La exposición plantea así una reflexión sobre nuestra forma de ocupar el territorio y sobre aquello que permanece cuando ya no estamos.
A partir de esas imágenes, el proyecto busca trascender la mirada exclusivamente arquitectónica y convertirse en una experiencia abierta y participativa. Para ello, González Prieto ha invitado a doce personas asturianas, culturalmente inquietas y procedentes de disciplinas y ámbitos muy diferentes, asignando a cada una de ellas una fotografía para que, desde su propio lenguaje y con absoluta libertad, responda a aquello que la imagen le suscita.
Participan en La huella de lo habitable Jon Álvarez, músico; Paloma M. Elosúa, diseñadora; Yurisán Menéndez, poeta; Patricia Suárez, poeta; Carmen Llosa, articulista; Rafael Suárez-Muñiz, doctor en Geografía; Álvaro Boro, periodista; Álvaro Baena, grafista; Diego Llorente, cineasta; Jandro Alvargonzález, editor; Raquel D. Armas, arquitecta y pintora; y Nasake, pintora.
La diversidad de sus perfiles constituye una parte esencial del planteamiento de la exposición. Poesía, música, diseño, periodismo, cine, edición, pintura, geografía y arquitectura se encuentran alrededor de unas mismas imágenes para comprobar cómo un espacio puede adquirir significados distintos dependiendo de quién lo observa. La arquitectura deja así de entenderse únicamente desde quien la proyecta para incorporar también la experiencia de quien la recorre, la contempla, la recuerda o simplemente se deja interpelar por ella.
El resultado es una exposición coral construida desde el cruce entre arquitectura, fotografía y otras formas de creación, en la que las doce imágenes dejan de funcionar únicamente como fotografías para convertirse en lugares de encuentro. Cada una propone un diálogo entre la mirada inicial de su autor y la interpretación del participante, pero deja abierta una tercera lectura: la del propio visitante.
Con esta propuesta, La huella de lo habitable busca también acercar la reflexión sobre la arquitectura a un público más amplio y reivindicar el espacio construido y el territorio como una realidad cultural compartida, susceptible de ser observada y comprendida desde sensibilidades muy diferentes.
La exposición tendrá una segunda cita el próximo 5 de octubre, coincidiendo con el Día Mundial de la Arquitectura, con un evento especial vinculado al proyecto. Su contenido y formato se darán a conocer durante la inauguración del 2 de octubre, prolongando así el diálogo iniciado por la muestra y reuniendo de nuevo arquitectura y cultura en torno a otras formas de mirar aquello que habitamos.