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A de ArquitectAs: Entrevista a Amaya Salinas

Amaya Salinas

El lema de la ONU en esta edición del Día Internacional de la Mujer tiene que ver con la promoción de la igualdad en ámbitos como la innovación y la tecnología. ¿Crees que las mujeres aún están un paso por detrás en estos ámbitos?
Cuando yo empecé a estudiar arquitectura, el número de mujeres superaba el 50% del total del alumnado. Después, a la hora de trabajar, ya se empieza a notar cierta desigualdad, sobre todo cuando llega la hora de la maternidad. Personalmente, para mí la maternidad supuso un punto de inflexión. Tuve a mis hijos en plena crisis y eso me obligó a explorar nuevos ámbitos profesionales. En mi caso, el cambio fue positivo, pero a muchas mujeres la maternidad les supone un parón en su carrera profesional.

¿Cuál es el peso de la innovación y la tecnología en el desarrollo del día a día de tu profesión?
Dice la arquitecta Toshiko Mori, que “la arquitectura tiene que contribuir al medio ambiente, así que o construimos los edificios de manera sostenible o destruiremos el planeta”. Y estoy completamente de acuerdo con ello. El sector de la construcción representa el 40% del dióxido de carbono (CO2) emitido a la atmósfera, a la vez que genera el 30% de los residuos sólidos y el 20% de la contaminación de las aguas. Se podría decir que casi la mitad del CO2 expulsado a la atmósfera está relacionado con la construcción de edificios a lo largo de todas sus fases: construcción, uso y posterior demolición. En consecuencia, creo que como arquitectas tenemos que desempeñar un papel clave en la reducción de la amenaza del cambio climático.

Para reducir este impacto ambiental es necesario innovar tanto a la hora de diseñar y calcular con las nuevas herramientas informáticas existentes como con los sistemas constructivos y el uso de materiales, y para ello, en el estudio nos hemos especializado en realizar edificios de consumo de energía casi nulo bajo el estándar Passivhaus.

Expertos señalan que contar con más mujeres en la toma de decisiones en la ciencia y la innovación aportará mayor diversidad y nuevos puntos de vista. ¿Crees que esto también ocurre con la arquitectura?
Pienso que después de la crisis que acabamos de pasar, la profesión debería repensarse, haciendo autocrítica de errores pasados, y evolucionando en la manera de entender la profesión, y en ese sentido, creo que las mujeres tenemos mucho que aportar.

¿Cómo mejora la aplicación de la innovación el día a día de aquellos que reciben el fruto de nuestro trabajo?
Cada vez hay una mayor concienciación social de construir edificios sostenibles y respetuosos con el medioambiente. Este tipo de edificios eliminan la hipoteca energética, gracias al ahorro que suponen en climatización, y además mejoran la calidad de vida, ya que son edificios con un aire interior más saludable, donde se vive, estudia y duerme mejor.

Un estudio refleja que mientras casi la mitad del profesorado ayudante de nuestras universidades son mujeres, el porcentaje se reduce a un 20% cuando hablamos de titulares de cátedra. En las escuelas de arquitectura únicamente hay tres catedráticas. ¿Es necesario avanzar en el campo académico?
Por supuesto, durante mis años académicos, debí tener 2-3 profesoras en toda la carrera y creo que ninguna de ellas era catedrática, y en la actualidad, este número apenas ha aumentado.

En los estudios de arquitectura, hay pocas mujeres titulares de estudio y si miramos hacia aquellos que cuentan con un reconocimiento del gran público, aún menos. Un ejemplo: En la encuesta Arquia de arquitectos 2017, se mencionaba doce estudios de “renombre” y solo aparecía cuatro con mujeres en primera línea y estas siempre acompañadas de varones. ¿Crees que es esta la brecha que existe en la arquitectura?
Históricamente la arquitectura ha sido una disciplina liderada por hombres y las mujeres como en otras materias, han estado relegadas a un segundo plano. En la actualidad, conozco varios estudios de arquitectura liderados únicamente por mujeres y, además, el número de arquitectas se ha multiplicado exponencialmente, por lo que espero que, en un futuro esta situación cambie.

Una de las cuestiones en las que se incide desde la ONU o en la última campaña del Parlamento Europeo tiene que ver con la visibilización de la figura femenina. ¿Crees que las arquitectas cuentan con menos visibilidad que sus compañeros varones?
La verdad es que las arquitectas que he tenido como referente a lo largo de mi carrera profesional se pueden contar con los dedos de una mano. Pienso también, que las mujeres en la arquitectura tienen cada vez más visibilidad, aunque es cierto que queda mucho camino por recorrer. En general, los arquitectos cada vez somos más invisibles en una sociedad que está cambiado, que cada vez está más informada y que demanda nuevos modelos de actuación. Como colectivo deberíamos dar respuesta a estas nuevas necesidades y que ello sirviera para reconectarnos con la sociedad, y en este sentido, pienso que las mujeres deberíamos jugar un papel fundamental.

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